‘Chao pescao’

De la prolífica creadora del ‘Me gusta la fruta’ nos llega el castizo ‘Chao pescao’, que la Reina de Madrid, Su Excrecencia Ilustradísima doña Isabel Diaz Ayuso, soltó para zanjar el tema de su ático de seis millones, del que la pobre fue desahuciada antes de poder disfrutar de su apañada terraza de 200 metros cuadrados. Eso es un drama y no lo de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años expulsada de su casa y que falleció tras los disgustos que le dieron los tiburones propietarios del edificio en el que habitaba. Se preguntaba poco antes la emperatriz de Lavapiés, con su natural gracejo, que edad tendría que cumplir Ella para no tener que pagar el alquiler. Empatía en estado puro.

El caso es que el desalojo y posterior muerte de Maricarmen ha despertado la bestia de habita en las profundidades de la sociedad y miles de jóvenes han salido a flote para preguntar a los que mandan que qué hay de lo suyo. Ya era hora, añadiría yo.

Con tantos nuevos jugadores en el tablero ya no tengo tan claro el resultado apabullante que pronostican las encuestas de derechas. Y las otras, que todo hay que decirlo. Así, se pueden dar dos escenarios: que el Perro Sánchez le muerda el culo otra vez a Feijóo o que la conjunción de elementos que han confluido (jueces, guardias, patronos, youtubers, obispos y periodistas) den al traste con la esperanza de los españoles pobres.

Pero tanto en un caso como en el otro, quien debe preocuparse (además de Sánchez) es el propio Feijóo, porque si no lo consigue se le va a poner cara de besugo, que ya tenía acreditada con su siempre afilado verbo. Baste recordar su ya famoso ‘anatop… at’; la fecha en la que Orwell escribió ‘1984’, que fue en 1984, y valga la rebuznancia, o su mención al ‘Boss’, Bruce Sprinter. En este caso, ‘chao pescao’, que diría Ayuso.

Y si Feijóo lo consigue, pues también, pues cebos para morder no le van a faltar. Basta recordar que la experta pescadora en aguas revueltas ya puso en un espeto al anterior jefe del PP, Pablo Casado, que como inocente truchita tuvo la osadía de denunciar la corrupción de los familiares de Ayuso, que inasequible al desaliento, siguió usando el ático que se compró su ciudadano particular con las comisiones de las mascarillas. Qué querencia tiene esta mujer por los áticos.

En cualquier caso, tampoco deberían relajarse las rémoras que nadan alrededor de Feijóo, como Miguel Tellado, un escudero de peso (y nunca mejor dicho) que se me asemeja a un pez globo, henchido de sí mismo y muy venenoso. Lo mismo digo de Borja Semper, portavoz del PP que viene a ser como un delfín, simpático, saltarín y bastante inofensivo, pero poco apto para el tsunami que se nos viene encima. Para la portavocía de su renovada España, grande y libre, Ayuso elegiría al propio MAR, Miguel Ángel Rodríguez, un calamar gigante que esparce tanto heces como tinta y al que le gustan mucho las merluzas.

Por no hablar de José Luis Martínez Almeida, al que han convencido de que sea el vocero de la mala bilis popular contra la pobre Maricarmen. Un premio a su mala memoria, ya que no se acuerda de lo bien que se llevó con Pablo Casado. Poca retentiva, como el pez payaso, y que me perdonen los payasos. Y los peces. Este caso no sería tan dramático, ya que acabaría otra vez en el agua. Pezqueñines no, gracias.

El mero Moreno

Debe andarse con cuidado el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, que tiene las hechuras de un simple mero, a tenor de su afición a abrazar vacas y besar criaturas en los mercados. Pero que no se engañe la señora Ayuso, que en caso de que suceda otra catástrofe como la del 23-J y quiera zamparse a su más directo contrincante para la presidencia de Esssspáña, debe saber que este bicho tiene la costumbre de agazaparse en las rocas y actuar como el zorrillo tagarnillero, que hácese el muerto para mejor asir la presa.

Quien no corre peligro inminente de formar parte de la cadena trófica de Ayuso (todavía no ha llegado al canibalismo) es José María Figaredo, diputado de Vox, que está haciendo méritos para ser ministrable de Inclusión y Seguridad Social, sobre todo después de decir que nos va a privatizar las pensiones, el muy piraña. Que dicho en román paladino significa que el que más chifle, capador, y que los viejos pobres se las apañen como puedan. Como toda la vida de Dios, antes de que el malvado socialismo alterara el orden natural de las cosas. Cabe recordar que este fiero y glotón pececillo es sobrino de Rodrigo Rato (de raza le viene al galgo), ministro del milagro económico, que acabó en la cárcel por empezar hacer los prodigios consigo mismo a la par que arruinaba a los accionistas de Bankia.

A todo esto, la reina de los mares sigue nadando incansable en su particular estanque, asistiendo como buena chulapa a todas las romerías, en especial a la de la Paloma, virgen mucho más castiza y populachera que la Almudena. Y así es como la veo yo, como una paloma, o mejor como una palometa negra y que me perdone Abascal por lo de negra. Abascal el malo, no Maricarmen. Es la palometa un pez azul (como la Falange), de la familia de los brámidos (nunca mejor dicho) , tambíen llamado zapatero (con perdón), aunque en algunos lugares de España también la llaman japuta.

P.D. Recordando a Tip y Coll, próximamente hablaremos de los tentáculos del PP y de los jueces. Con dos potones.

Autor: Luis Muñoz

Ex periodista

Publicado el 16 de octubre del 2026