El pacto PP-VOX: Un caballo de Troya en la Autonomía Andaluza
Sin que prácticamente haya arrancado, parlamentariamente hablando, esta legislatura y con la gestión del nuevo gobierno andaluz en pausa vacacional, la realidad de los problemas de andaluces y andaluzas se impone ante la falta de respuestas del sr. Moreno Bonilla. El inicio del curso político se vislumbra con enorme preocupación ante las primeras evidencias de lo que significa tener a la extrema derecha gobernando nuestra tierra: cuestionamiento de las políticas de prevención de incendios forestales, “depuración ideológica” de los servicios públicos de valoración de las víctimas de violencia de género o negativa a cumplir las obligaciones legales en materia de menores migrantes. Y esto no ha hecho más que empezar.
La gravedad, en fondo y forma, del pacto de legislatura de Moreno Bonilla con la extrema derecha andaluza no debe minimizarse puesto que sienta las bases del desmantelamiento o intento de “voladura controlada” del proceso de construcción del autogobierno andaluz, así como de principios constitucionales y derechos de ciudadanía básicos que conforman la arquitectura democrática de nuestro país.
El pasado 9 de julio, recién firmado el mismo, los senadores y senadoras andaluces dejamos constancia de nuestra posición ante el mismo en una declaración pública en la Cámara Alta. Las consecuencias que se deriven del mismo en su ejecución respecto al cumplimiento del ordenamiento jurídico vigente, unidas a las que produzcan los acuerdos similares firmados por el PP y VOX en otras comunidades autónomas, deberían evaluarse de forma permanente por el Senado, como cámara de representación territorial, ante el evidente cuestionamiento de pilares constitucionales básicos de nuestro modelo de Estado que encierra este “caballo de Troya”, empoderado por el PP en parlamentos y gobiernos autonómicos. Comparto en este artículo algunos elementos de esa declaración:
1.- El contenido del acuerdo se conoció con posterioridad al debate de investidura y, por tanto, hurtando a los grupos políticos del Parlamento y a la ciudadanía el posicionamiento sobre el mismo antes de su firma. Esto supone un fraude, a sabiendas, de la confianza solicitada por el candidato que, ante la falta de apoyo para ser elegido en primera votación, renunció consciente y deliberadamente a explicar en qué términos iba a acordar la gobernabilidad de la comunidad con una fuerza política de extrema derecha, firmando el pacto minutos antes de la segunda votación sin que ni siquiera los parlamentarios pudieran conocer el contenido del mismo.
2.- Es un acuerdo que nace desde la vergüenza misma de escuchar al Sr. Moreno Bonilla decir que no le gusta lo que firma, de lo que se desprende que firma sólo para ser presidente, su única prioridad, sin que parezcan importarle las consecuencias de lo que firma para Andalucía y su ciudadanía. La realidad es que es plenamente consciente de lo acordado y lo comparte, por cuanto si no fuese así, ¿entenderíamos que pretende engañar a sus socios de gobierno? El acuerdo PP-VOX en Andalucía es una enmienda a la totalidad a la credibilidad de Moreno Bonilla ya que se compromete a hacer lo que afirmó que era “imposible, ilegal e irrealizable”.
3.- Lo que realmente refleja el contenido de lo pactado es que a quien, de verdad, ha engañado Moreno Bonilla es a los andaluces y andaluzas que lo han votado pensando:
- que era un líder moderado y dialogante, cuando lo que ha firmado es radical y aboga por un conflicto institucional explícito con el gobierno de España, después de ser el que más recursos ha transferido a Andalucía en la historia de la democracia;
- que era andalucista, cuando, en la práctica, el pacto supone un retroceso en el autogobierno como el que siempre defendió la derecha, que, recordemos, no apoyó en su momento el referéndum del Estatuto;
- que era europeísta y por eso va a presidir el Comité de las Regiones de la UE, cuando el acuerdo abjura de las estrategias como el Pacto Verde o la Agenda 2030 y avala una batalla contra las políticas agrarias comunitarias, en vez de una negociación que mejore nuestra posición;
- que era medioambientalista, cuando ha firmado las proclamas más negacionistas de la extrema derecha contra la acción climática o la sostenibilidad de los recursos naturales, como el agua o el suelo, y contra principios asentados en legislaciones modernas como la nuestra, respecto a que quién contamina y se beneficia de ello, debe pagar y contribuir a la reparación del daño ambiental que genera con su actividad;
- que tenía un corazón solidario, cuando el texto rezuma segregacionismo y xenofobia contra las personas migrantes que llegan a Andalucía a los que se niegan servicios vitales básicos y, en especial, contra los menores, los más débiles, lo cual es ilegal, inconstitucional e inhumano.
Un pacto de la vergüenza que discrimina a los ciudadanos por conveniencia ideológica en contra de la Constitución, las leyes y los tratados internacionales reconocidos por España y que será impugnado en su ejecución ante los tribunales, sin lugar a dudas.
El pacto supone llevar a cabo un “triaje social” profundamente discriminatorio en el acceso a ayudas y prestaciones públicas condenando a personas que trabajan y conviven con nosotros a recibir apoyo de la Junta de Andalucía sólo en caso de “urgencia vital”. Es inaceptable que Moreno Bonilla quiera despachar una vulneración de derechos humanos tan grave usando de forma torticera el concepto de arraigo.
4.- Las cesiones del PP de Moreno Bonilla y su líder a VOX con este acuerdo suponen una traición a Andalucía, a su Estatuto de Autonomía, a principios constitucionales básicos como la igualdad ante la ley y al marco legal vigente de derechos consolidados en democracia. Es el acuerdo más regresivo e involucionista de los firmados entre el PP y VOX en diferentes territorios de España y la antesala del pacto que fraguarían Feijoo y Abascal si llegaran a gobernar nuestro país.
Abochorna recordar que el mismo PP que afirmaba en el Senado que el acuerdo PSC-ERC para la investidura de Salvador Illa era “un obús contra la igualdad y la solidaridad de los españoles y la defensa de la nación”, que como se ha demostrado en estos dos años era completamente falso, defienda ahora como propia que la prioridad nacional para ellos y VOX en cuatro comunidades autónomas, incluida Andalucía, sea discriminar y segregar a las personas en nuestro país para restringirles derechos o el acceso a servicios públicos básicos. Este es el “cinismo marca PP” que siempre ve la paja en el ojo ajeno y nunca la viga en el propio (los criticados siete votos para mantener la Moncloa son hoy dos para seguir en San Telmo y, lo peor de todo, meter a la extrema derecha en el gobierno).
5.- Da vergüenza ajena escuchar a Moreno Bonilla decir que el pacto garantiza la estabilidad y la gobernabilidad, asegurando esa inventada “vía andaluza de diálogo”. Si ya era falsa en la anterior legislatura, porque su único rasgo predominante era la estrategia de confrontación al gobierno de España con el NO a todas las medidas que pudieran beneficiar a la comunidad, ahora se convierte en la mayor impostura jamás vista. ¿Diálogo con los sindicatos, a los que hora demoniza siguiendo las indicaciones de VOX después de haber firmado acuerdos en la anterior legislatura, como la ley de participación institucional? ¿Diálogo con las ONGs, a las que califica de “cooperadores necesarios de las mafias de tráfico de personas”? ¿Diálogo con la oposición?
6.- Tras este pacto, en Andalucía tendremos un presidente del PP que nos gobierna con postulados de extrema derecha que nunca explicó a los ciudadanos para pedirles el voto y que es un auténtico libro de instrucciones para el desmantelamiento de los servicios públicos y la ruptura de la igualdad entre andaluces. Gobernar con el apoyo de dos escaños de VOX a cambio de recortar los derechos, los avances y la convivencia en Andalucía mediante la imposición de postulados retrógrados radicales y minoritarios en la sociedad, que dividen entre ciudadanos buenos y malos.
7.- Es completamente rechazable que Moreno Bonilla quiera imponer a los andaluces que su prioridad nacional va a ser auditar de forma específica y discriminatoria el gasto público sanitario a personas procedentes de otros países que han optado por vivir y trabajar en Andalucía, que contribuyen decisivamente en muchos sectores de actividad productiva a la economía de nuestra tierra y que ahora aparecen en ese documento como presuntos defraudadores de prestaciones que serán inspeccionados y vigilados.
8.- No puede ser más hipócrita e incoherente el acuerdo PP-VOX cuando critica por ideológicas las políticas de avance y consolidación de derechos del gobierno progresista de España y, sin embargo, impone en el texto medidas contra la diversidad social o los derechos de las mujeres para justificar y apoyar un exclusivo modelo de familia a la que se dedicarán las políticas de apoyo de la Junta.
9. Si preocupante es lo que dice el texto del acuerdo, no lo es menos, la ausencia absoluta en el mismo, como acuerdo para gobernar una legislatura que es, de un proyecto económico y de reindustrialización para la modernización de nuestro tejido productivo, la apuesta por una educación superior y una formación profesional pública de calidad o la transformación digital y energética que requiere nuestra tierra. El pacto PP-VOX consolida la deriva que la derecha ideológica viene aplicando en Andalucía estos últimos años de desregulación salvaje, a la que llaman simplificación administrativa, ahora acentuada con la gestión de esas competencias por VOX, cuyo único interés explícito es la defensa de los grandes poderes económicos en contra del interés general, a los que, por cierto, se les quiere liberar de sus obligaciones fiscales con la hacienda pública en detrimento de los derechos de las clases medias trabajadoras y el mantenimiento de los servicios públicos.
10.- Por último, el devenir de la legislatura marcará hasta donde llega el daño a las instituciones andaluzas de incorporar al gobierno de nuestra comunidad a una fuerza política que no respeta nuestro Estatuto ni los ideales de Blas Infante que le dieron forma. Un “caballo de Troya” en San Telmo cuyo principal objetivo es cargarse el Estado de las Autonomías, tal como lo concibió la Constitución, y el espíritu del 28F que inspiró nuestro autogobierno y el avance de la sociedad andaluza.

Autor: Juan Espadas
Portavoz Grupo Parlamentario Socialista en el Senado
Publicado el 26 de agosto del 2026
