A la izquierda del PSOE
La principal tarea de las fuerzas políticas democráticas y también de los ciudadanos es la defensa de la democracia. La democracia corre un riesgo cierto de deterioro en todo el mundo, y por supuesto en España. Está amenazada por el auge de las fuerzas de extrema derecha y la presencia inquietante del presidente de EEUU que ha puesto en marcha una agenda política reaccionaria que va camino del autoritarismo. Su agenda de seguridad nacional sitúa como enemigo a batir a la UE, y además cuenta como aliados a fuerzas políticas de la extrema derecha dentro de la UE.
Es en este contexto político en el que dentro de poco tiempo se va a celebrar las próximas elecciones andaluzas. Estamos ante un momento delicado donde la propia democracia está siendo asediada por sectores políticos, mediáticos, económicos (tecnológicos) y sectores de la judicatura que ponen en solfa el propio sistema
En consecuencia, ya no solo se trata sólo ganar o perder las elecciones, con lo que esto supone, sino que tiene un alcance mayor, dependiendo de quién gane, avanzará o frenará el deterioro democrático No es lo mismo un gobierno PP_VOX, donde sea este último quien marque las políticas a seguir, que un gobierno que pare ese deterioro y que mantenga o amplíe los derechos conquistados.
Y estando en esta situación, no logro entender cuáles son las razones políticas de fondo para que el llamado espacio a la izquierda del PSOE-A no se ponga de acuerdo y presente una candidatura conjunta con un programa común. Tan difícil no debe ser. Que sepamos no existen muchas diferencias en políticas concretas, las diferencias programáticas son mínimas y se pueden solventar con buena voluntad. Pero parece que esa voluntad está ausente. Sobre todo, no entiendo la posición de Podemos, que está dificultando cualquier tipo acuerdo; y se le ve demasiado su obsesión por acabar con Sumar. Y lo que está fuera de toda lógica, es su preferencia por un gobierno donde esté presente la extrema derecha. Me recuerda al periodo de la pinza con Julio Anguita, aunque ahora es bastante peor, mucho peor, pues daría paso a esas fuerzas que pondrían en riesgo la propia democracia.
Claro que las demás fuerzas de este espacio también tienen su cuota de responsabilidad. Y me llama poderosamente la atención que el candidato propuesto por una parte de ese espacio provenga de IU, Antonio Maíllo, que aparte de su valía personal, y que pueda ser un buen candidato, lo que pone en evidencia el fracaso de los partidos y movimientos que pretendieron en su momento superar a IU y aumentar el espacio de representación de la izquierda alternativa. Y, en mi opinión, esto supone un retroceso de 20 años al menos. Aun así y con la existencia de 6 o 7 partidos la necesidad de unidad es la condición sine qua non para que se produzca un cambio de ciclo político en Andalucía.
Normalmente, en nuestro sistema político, cuando se produce un cambio de gobierno es por la conjunción de dos condiciones que van indisolublemente unidas. Una, que el gobierno actual se equivoque muchas veces, cometa varios errores groseros de gestión, en el caso que nos ocupa esto está ocurriendo con Moreno Bonilla, que hasta el sondeo del Centra, que hace una empresa externa al servicio del PP, recoge un desgaste del presidente, lo rechazan el 56% de los encuestados. Moreno Bonilla está asociado indeleblemente a los casos dramáticos del cribado de mama, al troceo de los contratos de sanidad privada, a las privatizaciones en la educación, al caso de las mascarillas de la Diputación de Almería, etc.; y pese al intento de presentar una imagen moderada en realidad hace las mismas políticas que la radical y extremista Ayuso. Hay un deterioro evidente de su imagen a pesar del apoyo de la inmensa mayoría de los medios de comunicación de Andalucía convenientemente subvencionados para estar al servicio de quién paga.
Y segunda condición, cuando los ciudadanos hartos del gobierno busquen una alternativa viable tiene que estar claramente visible y preparada. Y en este caso existe y potente. La candidata del PSOE es la más capaz de cuantos podía presentar el partido socialista. Su trayectoria lo avala en cada una de las responsabilidades que ha desempeñado.
Así que se dan las condiciones para que se produzca un relevo en Andalucía, y este cambio está en mano de las fuerzas políticas de la izquierda, cada una cumpliendo con su papel. Y este caso con especial obligación de la izquierda del PSOE que tiene la responsabilidad de ofrecer una candidatura unitaria y votable. Lo contrario sería dar un impulso a las fuerzas que pondrían en cuestión a la propia democracia. Si no se presentara una candidatura única a la izquierda del PSOE, este se vería obligado y legitimado a pedir la concentración del voto en su candidatura, y así no desperdiciar ningún voto, para poder ganar las próximas elecciones.

Autor: D. Eduardo González de Molina
Ex secretario General del PSOE de Gran Canaria
Publicado el 27 de enero del 2026
