Los profesionales del odio y del desastre
El presidente Pedro Sánchez tardó pocas horas en decidir ir a elecciones. No le quedaba otra alternativa y el 29 de noviembre estamos llamados a las urnas. En la derecha y en la extrema derecha tocaron a rebate. Feijóo, Abascal y Ayuso se han impuesto llenar de mierda estas elecciones, tal y como recomienda Steve Bannon, el gurú trumpista que alimenta los más oscuros deseos de los profesionales del apocalipsis, del desastre, de los bulos y del odio. Como tiene escrito Miguel Noguer (El País, 17 septiembre 2026) el objetivo de la extrema derecha es convencernos de que todo va mal, que no hay futuro y tal como reflexionaba el profesor de la Universidad de Granada José César Perales, la ola de catastrofismo en ciertos medios y redes sociales parece abocarnos al “cuanto peor, mejor”. En esta estrategia Abascal y Ayusos son consumados especialistas, sin importarle mentir, sino todo lo contrario, sembrando el odio en una población que, en parte, suele olvidar de donde venimos y santifica la dictadura franquista como el mejor gobierno. Demonizar la figura del presidente Pedro Sánchez ha sido primordial en la estrategia del PP y Vox y alimentando bulos sin tasa ni medida, por ejemplo, alentando el fantasma del fráude en el voto por correo. Ayuso, Abascal y Núñez Feijóo tienen acreditada capacidad para sembrar tensiones, abrir debates sin sustancia, generar polémicas y usar datos falsos y miedos y no menos insultos para intentar asfixiar el necesario debate y la confrontación de ideas, programas y propuestas que debe ser el eje de la campaña electoral en la que ya estamos inmersos.
Pese a lo que anuncian las encuestas hay partido; nada está dicho hasta el recuento de las urnas el 29 de noviembre , si bien es preciso destacar que si la gana la derecha, de la mano del partido ultra Vox volveremos a las catacumbas, con la evidencia de que la extrema derecha gobierne España. Este partido ya impone unas condiciones al PP, a Feijóo, que van por ese camino: prioridad nacional, desregulación y remigración; ahí es nada.
La izquierda, pero sobre todo el PSOE, tiene la obligación moral y ética de ofrecer propuestas viables que movilizenci a su electorado, en estos momentos en la abstención. Hay dos millones de votantes que, de momento, prefieren el sillón de su casa porque no encuentran suficientes alicientes para depositar el voto. Esta es la batalla a dar y si bien la hipótesis de un gobierno ultra no puede dejarnos impávidos, ni banalizar este hecho, lo que importa ahora es buscar las palancas para que el PSOE pueda movilizar a sus bases y en esa estrategia será vital el papel que tengan las Casas del Pueblo que llevan años con demasiada inanidad. Hay que volver a incentivar las políticas sociales que fueron y deben ser el verdadero acicate para decir y afirmar que hay partido.

Autor: Juan de Dios Mellado Morales
Publicado el 14 de octubre del 2026
